martes, 23 de diciembre de 2014

Vicky Cristina Barcelona.

María Elena solía decir que sólo los amores imposibles podían ser románticos...
Juan Antonio, como ciertos hombres creativos, siempre necesitó una mujer a su lado...

Supongo que soy una mezcla de ambos, una extraña mezcla de Juan Antonio y María Elena...

La tragedia siempre ha sido la tónica de mi vida amorosa, y la soledad ha sido una extraña aliada, la conozco poco, desde los 19 años que tengo relaciones amorosas constantes, alguna vez llegué a pensar que era algo así como "adicta" al famoso "pololeo", destaco ambas palabras, y es que me gusta el compromiso, no siempre soy buena siendo parte de él, pero me atemorizan los amores furtivos, he tenido algunos, pero si me enamoro, o veo un atisbo de enamoramiento prefiero el pololeo, el decir que pololeo me da ese toque de seguridad, saber que me serán fiel y yo también lo seré... o al menos eso pretender, eso creer. 
Desde el 2012 al 2013 tuve mi periodo más largo de soltería, fueron casi 6 meses... enorme cantidad... lo pasé bien, muy bien... pero se acabó y aquí estamos de nuevo.

Creo que hay intensidades en el amor, la intensidad máxima jamás se iguala, la calma y la tranquilidad en cambio muy pocas veces se obtiene con la persona de la intensidad máxima... 

martes, 28 de enero de 2014

a la deriva

Cuando tocas fondo a veces te toma tiempo volver a flote... hoy estoy en ese proceso, en ese que tocas fondo y de repente te das cuenta que no nadabas tan bien como creíste, te hundes y el flotador se desinfla, y no traes chaleco salvavidas, la corriente es mucha, el oleaje espeso, el viento voraz y tu ya no tienes tantas fuerzas...

No sé (sinceramente) como aguanté tanto tiempo en silencio, tanto tiempo sin escribir una puta palabra, el echo de hacerlo era una terapia, una terapia mucho mejor quizás que los jodidos antidepresivos, ansiolíticos e inductores de sueño, mejor que el cigarro, el carrete y quizás, sólo quizás mejor que el sexo... y es que el sexo es un tema complejo hoy en día, pero escribir... escribir es otra cosa... yo nací con un puto lápiz en la mano y una hija en la otra, llené cuadernos y cuadernos de mi propia vida adolescente, y hoy ya soy una mujer de 29 años y me siento igual de perdida que esa adolescente, con mil responsabilidades, con una vida que en ocasiones amo y en otras detesto. Con una familia disfuncional de la cual obtuve mucho de lo que soy, y que aveces anhelo arrancar, un romance que trato de sacar a flote con fuerzas casi de flaqueza, el miedo es grande... hay días que sólo deseo escribir aunque las palabras no suenen muy coherentes... hoy es uno de esos días.